Comenzar quitando las pieles y las espinas al pescado y desmenuzándolo muy menudo en un tabla de cortar.
También se podría dar unos golpes en una picadora de carne si les gusta más fino y que no se encuentren los trozos de bonito.
Se pone el pescado desmenuzado en un bol y se le añade sal, ajo y perejil picados.
Incorporar el jamón o el tocino en trocitos, los huevos duros picados, los pimientos del piquillo también en trozos así como la cebolleta.
Añadir el pan rallado y compactar la mezcla formando seguidamente dos rollos pequeños o uno grande, dándoles forma cilíndrica.
Si les resulta complicado ayudarse con un papel film de cocina.
Rebozarlos en harina y huevo batido y freírlos en una sartén con aceite caliente. Reservarlos y pasarlos al frigorífico para que enfríen y sean más fáciles de cortar en rodajas.
Para preparar la salsa, poner un chorrito de aceite en una cazuela de fondo grueso.
Picar menuda la cebolla y el ajo, pelar los tomates y trocearlos en trozos pequeños. Una vez que haya calentado el aceite añadir la cebolla y el ajo hasta que se doren a fuego suave.
Echar el tomate picado y sofreírlo durante veinte minutos, añadir el vino y dejarlo unos diez minutos más.
Añadir el rollo entero o en rodajas y dejarlo cocer unos minutos todo junto.