Desde la Sociedad Española del Sueño (SES) recuerdan que diferentes estudios demuestran que la calidad y cantidad del sueño son fundamentales para la salud del cerebro, y también para mantener las conexiones cerebrales en buen estado, y al máximo rendimiento.

Durante el sueño el cerebro elimina las toxinas que se acumulan durante el día y que, potencialmente, tienen capacidad para acelerar su envejecimiento. El descanso inadecuado propicia una acumulación excesiva de proteína beta-amiloide, y una mala eliminación de residuos en esta área. De ahí, la posible relación entre deficiencia del sueño y los trastornos degenerativos. Asimismo, hay evidencia de que la deficiencia de sueño provoca un menor rendimiento cognitivo.

Así, y entre las 10 recomendaciones lanzadas por la World Association of Sleep Medicine (WASM) para evitar dichos trastornos, y conseguir un sueño de buena calidad, tres están centradas en la alimentación:

  • Evitar ingesta excesiva de alcohol al menos cuatro horas antes de acostarse, y no fumar.
  • Evitar consumo de cafeína, té, chocolate, o bebidas energéticas al menos seis horas antes de dormir.
  • Evitar comidas pesadas o picantes, al menos cuatro horas antes de dormir. Es recomendable hacer una comida ligera antes de acostarse.   

Es importante tener conocimiento de los alimentos y bebidas que pueden provocar importantes trastornos del sueño y reducen la calidad de nuestro descanso, reduciéndolos o eliminándolos poco a poco de la rutina diaria. Entre estos alimentos se encuentran la cafeína, bebidas energéticas, chocolate negro, alcohol, los alimentos ricos en grasa, los hidratos de carbono refinados y azúcares, alimentos picantes y ácidos, las comidas copiosas y también la deshidratación.