El Puerto de la Cruz se vuelca para arropar la presentación del espacio gastronómico que reemplaza al popular Dinámico, que fue epicentro de la vida social del municipio y emblema del turismo

El Grupo Compostelana tiene otros cinco restaurantes en el entorno y aspira a convertir este enclave en referencia de ocio de la ciudad como lo fue antaño con sus tertulias, sus míticos conciertos y clientes ilustres como los Beatles y Agatha Christie

El local ha sido renovado íntegramente por el concesionario para dotarlo de equipamientos de alta calidad y una estética refinada

Todos los caminos volvieron a cruzarse en la Plaza del Charco para hacer de la inauguración del Compostelana Club Café un evento social multitudinario como había mucho tiempo que no se veía en este rincón privilegiado de la ciudad turística. El nuevo kiosco es el séptimo local –quinto en esta zona- del Grupo Compostelana. La compañía se hizo con la concesión la pasada primavera y, tras una completa reforma para adaptarlo a los estándares de calidad de la cadena, su propietario, José Rouco, aspira a convertir el local en un referente del ocio del municipio, como lo era el emblemático Dinámico, que funcionó allí a partir de los años 60, cuando comenzaba a eclosionar el turismo en la Isla.

La fiesta de apertura, organizada conjuntamente con Insular Canarias de Bebidas (Incabe) a través de Heineken, su marca principal, congregó a más de 300 invitados. Entre los asistentes se hallaban personalidades del ámbito empresarial, político y social. El propietario, José Rouco, cortó la cinta del Club Café ante los medios de comunicación y tomó la palabra para asegurar al público que este nuestro proyecto “es el más importante e ilusionante del Grupo Compostelana”. Por su parte, el alcalde de Puerto de la Cruz, Marco González, destacó la importancia que tiene para el municipio que el empresariado apueste por renovarse y hacer de la excelencia su carta de presentación, tanto ante la clientela local a la que pretende fidelizar como frente a quienes nos visitan en busca de buenas experiencias.

El empresario José Rouco, que desarrolla su actividad en el sector de la hostelería portuense desde 1988, y que en la actualidad cuenta con un equipo de 190 empleados para atender su cadena de restauración, detalló que optó por cambiar al nombre del local, pese a la insistencia de los más nostálgicos, que recomendaban mantenerlo como el Dinámico, como homenaje a su pasado, porque quiere “escribir una nueva historia de este enclave, marcada por el espíritu cosmopolita e innovador que demanda la ciudad y que caracteriza nuestros negocios”. Por eso, se ha decantado por un nombre fácil de entender en cualquier idioma que lleva también su marca como “sello de calidad”.

En esta nueva etapa, ese espíritu abierto y cosmopolita también se plasmará en la oferta gastronómica apostando por una cocina internacional que invita a viajar por distintos continentes sin moverse de la Plaza del Charco con platos típicos del Magreb, Italia, India o Indonesia, entre otros destinos. En el acto inaugural, los invitados pudieron degustara algunas recetas de la carta en forma de pequeñas raciones maridadas con Heineken y con el cider Ladrón de Manzanas. 

La decoración, refinada y rica en texturas con detalles dentro de una gama de colores pastel que resultan relajantes. Llama la atención la iluminación tenue que brindan sus lámparas colgantes adornadas con chimpancés, que parecen ser una pista de la famosa Casa Amarilla del Puerto, donde el doctor Kohl lideró su singular investigación psicológica sobre el comportamiento de los primates, a principios del siglo XX. Además, de diverso y con encanto, el Compostelana Club Café quiere ser un espacio de encuentro entre el público local y el turismo que visita la ciudad. Para cumplir esa función integradora tendrá las puertas abiertas todos los días del año desde las ocho de la mañana hasta las dos de la madrugada.

El Compostelana Club Café quiere mantener el atractivo que tuvo el legendario bar Dinámico durante medio siglo, un tiempo en el que se convirtió en emblema de pluralidad y libertad intelectual, con sus conocidas tertulias; fue refugio de melómanos que disfrutaban de sus conciertos al aire libre más que en cualquier auditorio y fue, sobre todo, el escenario del acontecer diario de sus vecinos y de esas historias mínimas capaces de alegrar la vida. También fue un imán para los turistas, algunos de ellos auténticas celebridades, como los Beatles o Aghata Christie, que pusieron de moda para siempre esta terraza que ahora vuelve a captar adeptos.

La ceremonia inaugural fue presentada por la periodista de Televisión Canaria Yaiza Díaz y contó entre los asistentes con el presidente de la patronal hotelera (Ashotel), Jorge Marichal; el del Grupo Hospiten, Pedro Luis Cobiella; y el de la Asociación de la Prensa tinerfeña y el excalde portuense, Salvador García Llanos. También estuvo presente la cúpula del Grupo Loro Parque y una nutrida presentación del empresario local y del sector hotelero. Como guiño al pasado, durante la fiesta sonaron grandes éxitos de los años 60 y 70, entre ellos alguno de los Beatles que, durante una visita del grupo a la Isla, en 1963, hicieron escala en este enclave de la Plaza del Charco para avituallamiento.