Nadie puede imaginar que, en estas fechas de vacaciones familiares, en las que además la gastronomía canaria consume mucho pescado salado se produce con más frecuencia de la deseable la estafa del bacalao

En muchos establecimientos de nuestras islas se vende Ling por Bacalao. De todos es conocidos la gran calidad de este último pescado, cuyo precio es mayor aunque se puede encontrar con un amplio abanico de precios. Es por ello que la picaresca hace que en muchas tiendas no figure a la venta Ling como tal sino que se camufle como si fuera auténtico bacalao, ya que su aspecto es bastante semejante.

Estos productos se han de exponer en los mostradores de las pescaderías con las tablillas informativas obligatorias que definen sus características principales – denominación comercial y científica, origen, forma de obtención o forma de presentación-, en las que la información incluida sea clara y completa y no induzca a confusión o a engaño al consumidor, ya que el bacalao es Gadus Morhua, mientras que el Ling es Molva Molva.

Asimismo, el pescadero o pescadera tiene la obligación de mostrar al cliente la etiqueta de trazabilidad correspondiente en caso de que éste la solicite.