El restaurante La Séptima acoge las II Jornadas de la trufa blanca.

El establecimiento quiere consolidar esta cita del otoño gastronómico con el llamado “oro blanco” traído desde el mismo corazón del Piamonte italiano.

El Restaurante La Séptima prepara sus segundas Jornadas de Trufa Royal de Alba que tendrán lugar del 18 al 26 de noviembre en sus instalaciones de El Corte Inglés de Tres de Mayo, en Santa Cruz de Tenerife, en horario de almuerzo y cena, y donde los comensales podrán elegir a la carta entre las propuestas del menú.

Se podrá escoger entre varios entrantes, plato de cuchara, carnes, rissoto, pasta e incluso el postre, todos aromatizados con la trufa blanca (Tuber magnatum pico) de la zona de Alba, en la provincia de Cuneo, en el Piamonte italiano.

El equipo de cocina de La Séptima será el encargado de dar forma a un menú con apetecibles entrantes como los huevos a baja temperatura, alcachofa y foie; la battuta piamontese con trufa blanca; tuétano crujiente al horno, burrata y crema de apionabo o la tradicional pizzeta con mozzarela de búfala y crema de yema de huevo de corral.

Para los principales se puede continuar con la crema de ajo asado al Josper y airbag de crema de trufa blanca o decantarse por el rissoto ‘truiefin’, elaborado con cava Blue Fin (Mestre); para proseguir con algún plato de pasta como los agnolotti rellenos de carne asada al barolo o los spaguetti con yema y trufa blanca, o si se prefiere el filetto rossini original con foie.

El postre también desprende el toque inconfundible este producto tan especial -su precio puede oscilar entre los 4.000 y 8.000 euros el kilo- en el delicado turrón de trufa blanca, almendra y avellanas.

Si se desea, el personal de sala de La Séptima puede ofrecer un maridaje adecuado a los platos escogidos gracias a la amplia selección de El gusto por el vino. Y para asegurar la disponibilidad de mesa en el local, siempre es conveniente reservar.

La trufa blanca del Piamonte, ocre por fuera y marrón rojizo con vetas blancas por dentro, desprende un aroma muy volátil, por lo que cada plato es rematado en el mismo momento del servicio en crudo laminada o rallada, sobre cada elaboración.