1. HAZ UNA DIETA SALUDABLE: es decir, una dieta variada y equilibrada, que incluya todos los grupos de alimentos; ello nos ayuda a mantener una salud de hierro. En una dieta saludable, son alimentos indispensables las frutas, las verduras, las hortalizas, el pescado, el aceite de oliva, las carnes magras o sin grasa, los cereales y los lácteos desnatados o semidesnatados. Se debe procurar que el consumo de azúcar, sal y grasas saturadas sea mínimo.
  2. EVITA EL SOBREPESO Y LA OBESIDAD: ya que ambos son factores de riesgo muy importantes para padecer muchas enfermedades, sobre todo a medio y largo plazo. Para evitarlo, hay que moderar la ingesta y hacer ejercicio físico.
  3. REALIZA EJERCICIO FÍSICO: que además sea frecuente y de intensidad moderada. La tendencia actual es disminuir la actividad física aumentando al mismo tiempo la ingesta energética. Esto provoca un balance de energía que conduce a la obesidad y favorece la aparición de enfermedades degenerativas y algunos tipos de cáncer como, por ejemplo, de colon. Para evitarlo es necesario realizar una actividad física regular y equilibrar la relación entre la ingesta energética y el gasto. El mínimo recomendado es media hora de ejercicio moderado diario como, por ejemplo, pasear, y una hora en el caso de niños y jóvenes.
  4. ABANDONA EL HÁBITO DE FUMAR: muchas enfermedades y ciertos tipos de cáncer, como el de pulmón, bucal o de laringe, entre otros, hallan en el hábito de fumar un factor causal bien conocido. De hecho, se sabe que el 85% de los casos de cáncer de pulmón están causados por el tabaco. Además hay que recordar q el tabaquismo es la primera causa de muerte evitable en España.
  5. RESTRINGE TU CONSUMO DE ALCOHOL: el alcohol es una sustancia que no aporta ningún nutriente, sólo calorías vacías (7,1 kilocalorías por gramo), y tiene efectos nocivos sobre el apetito, el aparato digestivo, el hígado y el sistema nervioso, entre otros.
  6. PROTÉGETE DEL SOL: con una protección correcta frente a los rayos ultravioletas podríamos prevenir el cáncer de piel. Se debe evitar la exposición solar entre las 12:00 y las 16:00 horas, usar cremas protectoras, gafas, prendas de vestir, y protegerse incluso en días nublados o los soleados en invierno. Además, no debemos olvidar que el uso de cabinas bronceadoras también perjudica nuestra piel.
  7. AUMENTA TU CONSUMO DE AGUA: debemos beber entre 1.5 y 2 litros de agua al día. Nunca se debe sustituir el agua por un refresco o por leche. Es un elemento fundamental para mantener el correcto funcionamiento de nuestro cuerpo. La menor ingesta de agua dificulta la eliminación de desechos y favorece con ello la litiasis renal, así como la deshidratación, especialmente en verano.
  8. REDUCE TU CONSUMO DE SAL: la ingesta de sal en España duplica el límite superior establecido por las autoridades sanitarias. La hipertensión y otras enfermedades cardiovasculares se relacionan con este exceso. Elige alimentos menos procesados y más naturales. Reduce el consumo bollería, cárnicos y derivados, salsas, quesos, comida rápida, vegetales en conserva, sopas listas para tomar, que contienen cantidades importantes de NaCl.
  9. EVITA LAS BEBIDAS AZUCARADAS: nos referimos sobre todo a refrescos y zumos envasados, que en la mayor parte de los casos sólo aportan calorías, y ningún nutriente. Además se las asocia con el aumento de la probabilidad de sufrir dolencias cardiovasculares.
  10. EVITA LOS SUPLEMENTOS DIETÉTICOS. HAZ VIDA SANA. La mejor forma de ingerir vitaminas, minerales y otros nutrientes reguladores es a partir de las fuentes naturales que los contienen. A menudo frutas, verduras y hortalizas, cereales, y legumbres. En general haciendo una dieta variada y equilibrada , que incluya todos los grupos de alimentos.
  11. CONSUME VEGETALES DIARIAMENTE: frutas, verduras y hortalizas: contienen elementos que nos protegen de enfermedades, y desplazan el consumo de alimentos superfluos que aumentan el riesgo de padecer muchas enfermedades.
  12. COME MENOS PRODUCTOS REFINADOS Y MÁS PRODUCTOS INTEGRALES: arroz, pasta, pan. Aportan nutrientes y fibra que nos ayudan a prevenir ciertas enfermedades. Recuerda que el gofio es un excelente alimento, muy completo en cuanto a valor nutricional, y que no engorda. Apto para toda la familia.
Alejandro Silvera

Alejandro Silvera

Nutricionista

Especialista en Nutrición y Bromatología, Licenciado en Farmacia, Docente Colaborador en la ULL y responsable del Departamento de Nutrición de una gran empresa alimentaria del Archipiélago.